Las botas texanas y el wéstern: un icono cinematográfico parte 1

El vaquero es conocido mundialmente gracias a su aparición en películas, series de televisión, libros e incluso comerciales de cigarros. Durante todo el siglo XX se convirtió en una figura icónica, admirada por muchos debido a una serie de características, desde su vestimenta muy propia del Viejo Oeste, hasta la personalidad temeraria, aventurera, valiente, varonil, noble y trabajadora que tanta admiración le causó al público mundial.

A pesar de que los vaqueros hayan sido originalmente trabajadores de ganadería hace ya más de un siglo, lo cierto es que su figura ha perdurado hasta nuestros días, no sólo como una moda, ¿a quién no le gusta lucir esos lujosos sombreros y las camisas de cuadros?, sino también como todo un estilo de vida; en el que ya no importa si se es empresario, hacendado o empleado, ni tampoco el país de nacimiento, lucir y actuar como un buen vaquero es algo que nos distingue de los demás.

Es por eso que en Tombstone nos dedicamos al diseño, fabricación y distribución de sombreros, camisas, pantalones de mezclilla, botas texanas y todo tipo de accesorios relacionados con el estilo del Lejano Oeste. Somos una empresa cien por ciento mexicana, y estamos orgullosos del origen de nuestros productos, por lo que queremos ser reconocidos tanto a nivel nacional como internacional como los mejores proveedores de este tipo de artículos.

A continuación hablaremos de un aspecto cultural que llevó la personificación del vaquero hacia todo el mundo, lo cual lo convirtió en todo un ícono popular con gran éxito hasta nuestros días: el wéstern. El wéstern es un género cinematográfico tan longevo como el séptimo arte, ya que desde los inicios de éste, los primeros realizadores estuvieron interesados en retratar a través de su lente la forma de vida del sur de los Estados Unidos de Norteamérica, la primera película de esta temática se estrenó en 1903 y se llamó Asalto y robo de un tren (que tuvo como título original The great train robbery), del cineasta estadounidense Edwin S. Porter.

Con Asalto y robo de un tren se inaugura una ola de filmes que se consolidarían dentro de un género cinematográfico muy exitoso, que desde un principio se posicionó como uno de los más influyentes y atractivos dentro de las salas de cine, no sólo al interior de Estados Unidos, sino en todo el mundo. Y es que no sólo basta con saber que el wéstern tiene como protagonistas a los valerosos y fuertes vaqueros, sino que instauró toda una serie de nuevas formas de contar historias, no sólo se trata de lo que se dice, sino cómo se dice, y el wéstern se convirtió en un género en el que la narración es (o fue) lo más importante.

Desde el título ya se puede decir que Asalto y robo de un tren está anunciando su sinopsis, efectivamente se trata de un grupo de bandidos que a mano armada llegan a una estación de trenes, se suben a uno de ellos y atracan a todos los pasajeros, sin embargo, al intentar huir con el motín, son atacados por un grupo de vaqueros que se encontraba en un baile country, en un principio los ladrones se salen con la suya, pero cuando llegan a un lugar apartado del bosque y se reparten el dinero, sus perseguidores los alcanzan y los matan. Al final de la película salía una pequeña escena en la que el líder de los bandoleros, interpretado por el actor Justus D. Barnes, miraba hacia el público y le disparaba.

Este es un filme mudo con una duración de poco más de diez minutos, sin embargo, en ese corto tiempo sentó las bases para lo que serían las siguientes películas del Viejo Oeste y de la industria cinematográfica estadounidense en general; para empezar, se muestran escenas de acción entre los malos y los buenos, tiroteos en medio del bosque y una persecución a caballo, además, es un retrato de cómo era la vida de las personas en esta parte del mundo a principios del siglo XIX, la forma en la que se vestían comúnmente, con las ya famosas botas texanas y sombreros.

Pero una cuestión que fue determinante para que esta película se convirtiera en un icono del séptimo arte es la escena final, ya que rompía con la ilusión de la cuarta pared, es decir, ese muro invisible que se hace entre los espectadores de una obra escénica y la acción que está pasando en ella. Por lo general, los personajes ficticios ignoran que alguien los está viendo, que un público está siendo testigo de sus actos, pero en Asalto y robo de un tren, el líder de los ladrones quiebra  esa cuarta pared y aumenta la ilusión hacia nosotros, pues nos ve directamente y nos dispara seis veces hasta vaciar su arma.

botas texanasEl líder de los bandoleros le dispara al público.

Con esto terminamos la primera parte del artículo dedicado al wéstern, en la segunda hablaremos de las películas más representativas de este género que ha encantado a las audiencias internacionales. Por lo pronto te diremos que en Tomsbtone somos expertos en la cultura y moda vaquera, es por eso que nos dedicamos a confeccionar productos de la más alta calidad, entre los que se encuentran las botas texanas, sombreros vaqueros, camisas lisas y de cuadros, chamarras, pantalones de mezclilla y muchos accesorios más. Contáctate con nosotros para conocer más acerca lo que te podemos ofrecer.

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